Talante #6: Otheguy conspira, Guillot ironiza, Amaya hilvana

Estero Bellaco, el asesor que contratamos para que la editorial escale de forma exponencial nos aconsejó rodearnos de seres de luz y, acto seguido, robarles toda la luz.

Así que nos dejamos encandilar por Martín Otheguy, que ha publicado libros con no menos de veintisiete editoriales y de quien recomendamos su penúltima1 obra: Al final de todas las cosas (Fin de Siglo, 2025). Con esa vasta experiencia, hoy se atreve a subvertir el célebre monólogo de Hamlet. Además, estamos en condiciones de revelar que, después de Fabuloso (2022), el año próximo Otheguy volverá a publicar con nosotros: forma parte de su plan de rotación de cultivos.

Asimismo, Camila Guillot contesta el cuestionario con la misma luz que Levrero prometía en el título de La novela luminosa. Además de hacer brillar libros ajenos en Planeta, Camila publicó tres novelas: Uruguayan Cannabis World Cup (Yaugurú, 2017), Ha sido un gusto (Pez en el hielo, 2021) y, este año, Fumer tue. Un souvenir de Paris (Pez en el hielo, 2026), una nouvelle-diario de viaje, tierna y divertida, de una mujer que visita París con su padre.

Por último, citamos a Natacha Amaya, un faro que nos cuenta cómo fabrica libros a mano, uno a uno, en Dospájaros. Probablemente la editorial más linda del condado, resplandece por la factura artesanal de sus publicaciones. Instamos a quienes nos leen a hacerse de alguno de estos incomparables volúmenes.

Algunas novedades

Alejandro Ferreiro entrevistó a Mateo en Las Ganas, de La diaria radio. Se puede ver y escuchar por acá. A su vez, seguimos en la Feria del Libro de Montevideo hasta el domingo 18 de octubre, en el stand Librería de la ciudad, junto a las demás editoriales independientes.


Intervenciones

Monólogo de Hamlet, incluido en el Hamlet de William Shakespeare, según el prolífico Martín Otheguy.

Cobrar o no cobrar, esa es la cuestión:
si es más vergonzoso para el alma soportar
las boludeces y cursilerías de la áspera obra comercial que escribo
o armarse contra la pelambrera
y darles a estos analfabetos el verdadero dramón en el que trabajo. Morir: dormir,
o morfar. Y si prostituyéndome así artísticamente terminaran
las deudas y los mil anuncios de embargo
herencia de la vieja, sería una conclusión
seriamente a considerar. Morir, dormir;
dormir, tal vez esto ya lo dije. Sí, ese es el hambre que me impide pensar;
pues qué podríamos comer siendo independientes en nuestro cuchitril,
ya libres del contrato de mercenario teatral,
es una incógnita que frena el delirio este de integridad artística
y da tan larga esperanza a la pavada de vivir de lo que me gusta como de zafar de la sífilis en el lupanar que frecuento. Pues, ¿quién
soportaría los precios de este mundo,
el alquiler del tirano, la negativa a fiar del soberbio,
las penas del ajuste inflacionario,
la tardanza de la resolución de los fondos concursables, la arrogancia del casero,
los achaques que sufre la cadera,
pudiendo cerrar cuentas uno mismo
con un simple puñal?…

Ser o no ser, esa es la cuestión:
si es más noble para el alma soportar
las flechas y pedradas de la áspera Fortuna
o armarse contra un mar de adversidades
y darles fin en el encuentro. Morir: dormir,
nada más. Y si durmiendo terminaran
las angustias y los mil ataques naturales
herencia de la carne, sería una conclusión
seriamente deseable. Morir, dormir;
dormir, tal vez soñar. Sí, ese es el estorbo;
pues qué podríamos soñar en nuestro sueño eterno,
ya libres del agobio terrenal,
es una consideración que frena el juicio
y da tan larga vida a la desgracia. Pues, ¿quién
soportaría los azotes e injurias de este mundo,
el desmán del tirano, la afrenta del soberbio,
las penas del amor menospreciado,
la tardanza de la ley, la arrogancia del cargo,
los insultos que sufre la paciencia,
pudiendo cerrar cuentas uno mismo
con un simple puñal?…


Entre el libro y la pared

Interrogatorio a la incandescente Camila Guillot (para saber sobre más sobre ella remitirse a la introducción, cuarto párrafo).

sobre escritura

¿Sobre qué te gustaría escribir pero probablemente nunca suceda?
→ Todo sobre mi madre.

¿Qué consejo literario te parece una taradez?
→ «No uses “guiones largos”, parece IA». (Se llaman rayas, usalas).

¿Sentís que abusás de algún recurso literario? ¿Cuál?
→ De la ironía, pero me encanta.

acerca de libros

¿Qué libro hay que rescatar del olvido?
→ Flash, de Charles Duchaussois.

¿Qué clásico debería dejar de serlo?
→ El que todos respetan, pero nadie lee.

¿Qué libro fue superado por su versión cinematográfica?
→ Trainspotting.

¿Qué libro te hubiese gustado haber escrito?
→ Trainspotting.

en torno al diccionario

Tres adjetivos de tu agrado.
→ Amable, ruin, curioso.

Tres adjetivos que te den vergüenza ajena.
→ Bonito, dulce, chabacano.

¿Qué palabra te gustaría que dejase de existir?
→ Ninguna. Que vengan cada vez más.

¿Para qué concepto se debería inventar una palabra y cuál podría ser?
→ Cuando el viento te pega en la cara y te hace feliz: vienalegre.

cerrando

¿Cuál es el libro más divertido que leíste en tu vida?
→ La conjura de los necios, de John Kennedy Toole.

¿Qué libro debería ingresar al catálogo de Tajante?
→ Uruguayan Cannabis World Cup, mi primera novela. Publicada en 2017 y agotada hace años, merece una nueva edición revisada y sin erratas. Es realmente graciosa, y el catálogo de Tajante es muy gracioso, es un match perfecto.


Detrás del libro

Natacha Amaya, un sol, nos cuenta cómo es dar a luz a un libro con Dospájaros ediciones.

La mordedura tajante, de Ricardo Cie, editado por Dospájaros

Una vez que un texto es elegido en la curaduría, se procede a su edición. Siempre se trabaja directamente con el autor y, en promedio, lleva un par de meses. Se lee el texto en voz alta, se busca cualquier cosa que pueda estar medio floja y se trata de evitar al máximo los errores. Después de que la edición del texto está bien avanzada y las dos partes estamos conformes con lo que tenemos a nivel literario, entonces pasamos a la parte del diseño del libro.

estética y cubierta

Si bien a veces derivo el diseño de la cubierta a otras personas, generalmente la trabajo yo. Esa parte del diseño toma bastante tiempo hasta que encuentro el humor del libro, es decir, cuál es la estética que le calza bien, quién podría ser el ilustrador, etc. Puede pasar que no me sienta afín a la estética y que necesite que otra persona la encare. A veces el libro mismo te lo dice, otras veces no. Eso lleva un ‘pienso’ porque no todos los libros son iguales.

Después de que eso esté solucionado de alguna manera, ahí sí paso a la maqueta.

maquetación

El diseño interior lo hago en InDesign. Una vez que tengo la maqueta hago pruebas de impresión. A veces termino haciendo dos o tres maquetas porque tengo varias ideas y, al hacer las pruebas, puedo ver cuál queda mejor, y evaluar los papeles y cómo se ven las impresiones. Después de haber logrado una maqueta con la que estoy bastante conforme, se pasa a la impresión.

impresión

Yo trabajo con cuatro impresoras: una Epson Workforce, semi-industrial, que es mucho más rápida que las otras, y tres Brother DCPT (inkbenefit) de tanques de tinta, que son más lentas pero tienen mejor resolución para imprimir sobre todo la parte de cubiertas o imágenes, ilustraciones.

En cuanto al papel, en general uso papel bookcel para economizar y cuando quiero darle más relevancia al libro o quiero que sea un proyecto mucho más elegante y fino, uso un papel que acá le llaman verjurado de 120 gramos.

costura

Con el libro impreso y plegado, viene la parte de la costura, que es algo que estuve investigando bastante. La encuadernación que hago se llama copta y deja la costura expuesta, lo que evidencia que hay un trabajo ahí. Por eso tenía que ser una costura bonita. Entonces, después de investigar y probar varias cosas —porque al inicio estaba experimentando tipos de encuadernado y costura con una máquina Singer—, me di cuenta de que quedaba mucho mejor y más elegante si se cosía a mano. La costura a mano de un libro de unos siete cuadernillos, o sea, de unas 150 a 170 páginas, tarda alrededor de 20 minutos por ejemplar, a veces un poco menos, 17-15 minutos si vas rápido y ya se te calentaron las manos.

prensado

Después se prensa, se deja bajo peso durante aproximadamente ocho horas para que la costura y el papel se asienten, y luego viene el proceso de encolado, que consiste en sellar esa costura con un poquito de pega. Además, uso una cola llamada cola de emblocado, que le da brillo al lomo.

cubierta y últimos retoques

Entonces, finalmente, se imprimen las cubiertas, se pliegan, se pegan y se arma el libro. Y por último, con el libro armado y la cubierta pegada, viene la parte de refilarlo, donde se corta el pie y la cabeza. Y ahí sí queda listo, listo para venderse.


Hasta la vista.


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